Cantar de Urdangarín (VII) – La sentençia

Merçed la Ffiscalia, merçed toda la Cort,
que la Iffanta es absuolta, maguer el su esposso non,
al oir de la sentençia gran revuelo se prendio,
essora fablo su adbogado, el letrado sennor Miquel Roc,
diz que era levitando de tant sanctisfaxion
de veer a la su clienta libre de la corrubción,
e por aver ussado la Vissa Oro de Aizoon
solo ad titulo lucrativo una pequenna sançion
ca es un nuovo titulo pora el linaxe Borbon
assi l’ creçe la ondra de toda la Cort.
Hya antes lo ovo predixo el proprio Marianno Rajoy,
que fficaba confiado en que oviere absoluçion.
Ploraba Urdangarin, e clamava al Criador,
al veerse condenado por prevaricaçion
e falsedad en document e fraude a la Admenistraçion
e contra la Facienda publica, ca es delito mayor,
por todos estos fechos deviere entrar en prission.
Ploraba de los ojos, la cara se sanctigo,
Hyo lo juro por San Esidro de Leon
que en todas nuestras tierras non ha tant buen varon.
E ovo essotra condenna, para el so socio Diego Torres,
et el unico politico que ovo condenacion
fuere el sennor Jaume Matas, que otrosi prevarico.
Hya se van rrepintiendo los onbres del caso Noos
de lo que avien fecho tant rrepisos son,
mucho se rrepintieron mas non pedieren perdon.
E dixeron sus razones otros onbres de la Cort,
los borbones sienpre ganan, dezia Alberto Garzón,
la iultiçia es exemplar, dixo uno del Psoe,
e desde los populares dezian la mesma razon.
En este logar se acava el judicio del caso Noos,
el romanz es leído, datnos del vino, si non tenedes dineros,
Echad allá unos peños, que bien vos lo darán sobr’ellos.

Cantar de Urdangarin (VI)

Corren apriesa los annos, passan volando los dias,
grandes acontesçimientos acaesçen en la Villa,
el Rrey donn Joan Carlos en el so fijo abdica,
ansi agora sont dos rreyes en tierras de Castilla,
donn Felipe el Sexto rreyna con donna Letizia,
e su fija donna Leonor, e la Iffanta donna Sofia,
el emerito donn Joan Carlos anda rrondando a Corina,
cuando no esta de viaxe o en alguna cazeria.
Plueven casos de corrubtos de Levante hasta Gaeliçia,
nuevos partidos empuxan, floresçen independentistas,
suçedense elexiones, mas non ha pactos a la vista,
sube el partido morado, abaxan los soçialistas,
e otrosi los populares, por no fablar de esquerra unida.
En la çibdad de Palma, en la insula Maiorica,
comiença el pleyto de Urdangarin y la Iffanta donna Christina,
acussados e acussadas sientanse en tres filas,
la Iffanta en un extremo, Urdangarin en la otra esquina,
I vieredes ffablar al de la Ffiscalia,
e vieredes otros adbogados, e otrosi la de Manos Limpias,
e de la Agençia Tributaria, una adbogada leia,
quien por salvar a la Iffanta bien oiredes lo que decia:
que Facienda somos todos es parabla poblicista.
Quand era la noch çerrada la session es finida,
despidense las partes pora seguir otro dia,
agora solo avemos un rregalo en la rretina,
quien fuera duque Empalmado e la Iffanta donna Christina
sentados en los iulgados con toda la camarilla.

Todos los episodios del Cantar de Urdangarín.

Cantar de Urdangarín (V). La Iffanta Imputada

Ixie pora declarar donna Christina la Iffanta,
espossa de Urdangarin, que del rey non avie graçia,
otrora Duque Empalmado, hoy los uebos por corbata.
En la insula Maiorica, a do la famossa rampa
que queda para axeder a los Iulgados de Palma,
el joez donn Xoseph Castro la avie çitada.
Despues que el Grant Ffiscal de facto la salvara,
con dosçientos e mas folyos de nuebo la imputava.
La rampa bien abaxo, donna Christina descabalga,
todo el tiempo sonrrie, va bien alexionada,
sortea el arco de seguridat, ca non leva espada,
mallorquesses e mallorquessas gritavan a dos cuadras,
portant estandartes e otrossi pancartas
e aun demás insignias republicanas,
desde la sala de vistas elos puede oir la Iffanta.
Por mas de medio dia el joez Castro preguntava
la Iffanta rrespondie que ela non sabie nada:
quando ffirmava los pagos non sabie lo que ffirmava
los costes de los muebles a ela non le constavan
nin todas pertenençias e averes de la cassa,
la soldada del serviçio, los criados e criadas,
e otras demas faturas que de suyo colocavan.
Por mas de quatrosçientas vezes todo lo negava
e rrepetie insistent: solo se que non se nada
e que avie en su esposso grant amor e confiança.
Usso mas de diez tarxetas, se oyo deçir en la caussa,
e preguntava el joez: ¿Mucha xeta o mucha cara?
Despues de media tarde la vista es finada,
ixie donna Christina, los gritos arreçiavan,
de guissa va la Iffanta, commo si escapasse de arrancada,
todos sont exidos, adbogados et demas companna,
al joez donn Joseph Castro tocaronle las palmas
por sentar en el banquillo a su alteza soberana,
mas diffiçil que cazar elephantes en Botswana.
Mallorquesses e mallorquessas una raçon preguntavan:
donna Elena e donna Christina, avemos dos iffantas,
si donna Elena es la tonta, a aquesta, ¿como llamarla?

Uso más de diez tarjetas ¿qué os habíais creído, plebeyos?

Uso más de diez tarjetas ¿qué os habíais creído, plebeyos?

Todos los episodios del Cantar de Urdangarín

Cantar de Urdangarin (IV)

La Iffanta donna Christina, pora Suiza marchava,
leva sus quattro fijos, quel fazen companna,
anoch salio de Pedralves el camion de la mudança
con todos sus averes e demas cossas de cassa.
Allegrase Urdangarin de ver como descansa
del grand acossamento que los medios le pagan,
a todas oras delant se apostavan,
agitando los microffonos o apuntando con las camaras.
En la çibdad de Ginebra, la cort desembarca,
con grand rrecabdo e non much algarada,
ixie el sol, ¡Dios que fermosso apuntava!
El plan es bien dispuosto, el trabaxo con la Caixa,
de los sus quattro fijos la instruxion bien pagada,
e la seguridat a cuenta de Espanna,
quellos bastant tienen ya con affrontar la ffiança.
Legose Urdangarin, mas diz que no se instala,
que d’aca pora alla avie la negoçiada,
los pleitos de las corts entre otras zarandaxas.
Promete Urdangarin a los sus fijos e a la Iffanta
que si saliere absuolto, se vendria a las montannas,
e aun demas en Suiza buscarie la soldada,
ya fuer faziendo rreloxes o negoçios con la banca.
Al oir de los negoçios la Iffanta se sanctiguava
plorando de los oios non ossa decir nada,
ya vee como termino los negoçios un tal Barcenas.
Ansi el Duque Empalmado de la mano la tomava
por calmar a su sennora bien le dixo estas palavras:
Yo non soy tessorero nin se de bailar la bamba.

La familia Urdangarín posa en Ginebra (Suiza). Es un photomontaxe, pero tratándose de la familia real, es lo normal.

La familia Urdangarín posa en Ginebra (Suiza). Es un photomontaxe, mas tratándose de la familia real, también es lo normal.

Episodios anteriores del Cantar de Urdangarín:
Cantar de Urdangarín III (El Duque Empalmado)
Cantar de Urdangarín II
Cantar de Urdangarín I