Fragmentos olvidados

Entonces descubrí que te habías olvidado de mí, que ya no estabas. Todo lo que antes habían sido expectativas, emociones, inquietudes, desvelos… todo aquello se esfumó para siempre. Aquellas pasiones que se desataban en cada uno de nuestros encuentros se apagaron. Saliste de mi vida y yo de la tuya. Desaparecimos mutuamente (si es que se puede decir así). Nos desconectamos. Claro que yo también me olvidé de ti, pero no tanto. Tras la lógica fase del duelo por tu ausencia, me recompuse. Es verdad que hubo momentos en los que llegué a pensar que ya nada tenía sentido, perdí el apetito, salía como alma en pena a vagar por las callejuelas recónditas rumiando mi desdicha y creí que jamás encontraría a otra persona que diera significado a mi vida. Sin embargo, como te decía antes, no tardé demasiado en recomponerme, ni mucho menos, pronto caí en brazos más agradecidos que los tuyos, aunque aquí entremos ya en el terreno de lo subjetivo. En estos años he pasado semanas completas, con sus largos miércoles, en los que no te habré dedicado ni el más fugaz recuerdo, pero eso no quiere decir que te haya borrado de mi memoria por completo porque tú, de alguna forma, siempre has seguido estando. Muchas veces me he preguntado si te ocurriría algo similar, es más, he llegado a convencerme de que por algún motivo tendrías que estar echándome de menos. Tonterías. El paso del tiempo ha acabado demostrando que no solo no existo para ti, sino que posiblemente si me cruzara contigo por la calle ni me reconocerías. He llegado incluso a desear que sintieras algo de rencor hacia mí, porque el rencor es al menos un estímulo de la memoria. Nada de eso, conmigo conociste a un ser alado incapaz de albergar malicia alguna, si hubiera sabido antes que así me recordarías mejor te habría hecho daño cuando estuvimos juntos (no sé si lo digo por una cuestión de autoestima o solo por resentimiento). Cuántas inocentes criaturas habrán sufrido las consecuencias de aquel reproche que engendraste en mi interior, has causado mucho dolor y ni siquiera lo sabes. Nada te importa ya, debo aceptarlo, tu vida es otra. Y no es que ahora tenga un interés especial en recordarte todo aquello, simplemente estaba trasteando por aquí y mira qué casualidad que voy y me topo contigo en el Facebook.

Anuncios

4 pensamientos en “Fragmentos olvidados

  1. Es que la clave está en el “mutuamente”, nunca es así, ¿fue ella?. olvidado todo, un bonito episodio del pasado que alguna vez recordará con cariño.

    ¿fuiste tu?, date por jodido, rencor es poco, se compra los coches sin elevalunas que lo sepas.

Deja un comentario, qué te cuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s