Los frutos de tu demora

Recogiendo los frutos de tu demora y proyectado en el abismo, me limito a dejar constancia de mis desencuentros con tu divino semblante, petarda abyecta, sombra de mis dudas y de mis reconversiones.

Llegaste como un plomo que se incrusta en la epidermis, te atreviste a cortejar a mis sentidos y soplaste tan fuerte que todo se revolvía a tu paso. Eras la fantasía de los superhéroes, destapada en los arrumacos, y festejada en los bodegones. Así te fui empezando a tratar sin fórmulas, iniciada en la yema de mis dedos, duplicada en cada mano, y te quité la vida al mismo tiempo, pero sin matarte del todo.

Entonces planeé la estrategia con ayuda de mis miedos, entreviéndote a lo lejos como eclipsada y sedienta, y me refugié en mis propias aspiraciones convertidas por tus artes en el sentido único de mi marcha.

Te fui palpando, inclemente, en tus adorados escondrijos, lamida por los ensueños que nunca terminaban, te fui queriendo en la desolación terrible de quien se deshace a gritos, y te dejé bañada en un olvido calculado. Sola.

A veces no sé medir la mirada. A veces soy un mal bicho que escribe palabras automáticamente para distraerse.

Anuncios

2 pensamientos en “Los frutos de tu demora

Deja un comentario, qué te cuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s