Veinte segundos

¿Por qué tuvo que terminar así? ¿Por qué se desintegró de golpe toda aquella magia?

Ella se había arreglado para salir, le sorprendió con un traje de cóctel de color berenjena, seductora y elegante al mismo tiempo. Su mirada, impregnada de anhelos indescifrables, suplicaba ayuda para subir la cremallera de su vestido. O quién sabe.  Él respondió con una sonrisa cómplice, en un instante pareció olvidarse de todo y se dejó vencer por un impulso irresistible. Un aroma especial impregnaba la estancia, a media luz; se respiraba intensidad. En ágiles movimientos se aproximaron el uno al otro. Él deslizó la mano izquierda por el escote de su espalda, en busca de la cremallera y, con cierta malicia, tiró de ella en sentido descendente. Ella, persiguiendo sus robustos hombros, giró su cuello mientras avanzaba hacia él. Entonces le susurró al oído unas palabras concisas y, a la vez, brillantes:

—Busco algo más.

No fue como despertar de un sueño, sino mucho peor. Había sonado como un eslogan, breve aunque perdurable en la memoria. Todo ocurrió en solo veinte segundos, que es lo que suelen durar los spots publicitarios.

buscoalgomas

Anuncios

Deja un comentario, qué te cuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s