Tentada

Ya me había quedado descalza.

Con gesto malévolo se acercó a mí y pronunció unas palabras que no llegué a entender del todo, aunque tampoco fue difícil intuir su intención. Alcé ligeramente los brazos y me dejé hacer mientras me palpaba. Trémula y sudorosa, en medio de mi desconcierto, sentí sus manos recorriéndome el cuerpo, deteniéndose con deleite en mis zonas más escondidas.

Finalmente, me dejó marchar. Me puse los zapatos, recogí mis pertenencias de la bandeja que acababa de pasar el escáner y, aliviada, me alejé para siempre de ella.

Anuncios

2 pensamientos en “Tentada

  1. A mi una vez una segurata en un aeropuerto me dio un sobe que si no hubiera sido porque ni me miro a los ojos hubiera pensado que buscaba algo mas jaja.

    Genial este micro relato. Me ha encantado. Sin duda, de tus mejores 🙂

    Un abrazo!

Deja un comentario, qué te cuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s