Como la música

Más que recordar o que atreverte a imaginar cuerpos caídos, mejor te reduces a lo que no sientes, o te abrazas al fuego como si quisieras apagarlo. Mejor te alimentas de palabras angulosas y te deprimes tres veces por hora, o te dedicas a pensar solo vocales o solo consonantes, pero sin mezclarlas. Primero te puedes dejar caer hacia atrás, ocultando la espalda que aún no me has dado, luego cierras los ojos o las manos, intentando palpar el vacío de la sustancia imaginada, y por último te escondes en un gesto que solo muestre nubes blancas. Porque los últimos secretos que te visiten con cada luna se morirán de frío o de nostalgia, con los pálpitos entumecidos y los zapatos quitados.

Si al menos en alguna parte pudieras otra vez volver a encenderte, o te cubrieras de ansias esparcidas, si en los dos instantes en que se resuelven las dudas creyeras que los regalos existen, entonces deberías entregarte al dolor de ser abrazada, y dejarte tocar como la música.

Anuncios

4 pensamientos en “Como la música

  1. Te he descubierto por casualidad y el nombre de este lugar me llevó a leerte. Gracias porque “como la musica” ha sido un todo un regalo.

Deja un comentario, qué te cuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s