La cara B

Clara abrió el ala de su fosa nasal izquierda, dando a entender que no comprendía nada, o que no daba crédito. Era ese un movimiento característico de su músculo transverso de la nariz, lo tenía muy entrenado, lo ejercitaba, al menos su función expresiva la controlaba a la perfección. He conocido a muchas mujeres expresivas, pero Clara las superaba a todas.

Nuestra relación también comenzó en su día con un movimiento muscular, se podría decir que en aquella barra de bar fueron los músculos orbiculares de sus párpados los que iniciaron el ritual, ella supo colocarlos en el grado de tensión justa para que su mirada consiguiera modificar la rigidez de mi rostro, algo desencajado.

En realidad fueron los orbiculares de sus labios los que me atraparon con la certeza de los secretos compartidos, empecé a morderle con suavidad el semiorbicular inferior por su zona central y acabé aficionándome tanto a él que no tardaron en acudir los diecisiete músculos linguares, los buccinadores, los del mentón… uno acaba tomando conciencia de que en la vida hay pocas cosas tan deliciosas como mover el mentón en armonía, cuando esto sucede se activan también el resto de los músculos del rostro. Y alguno más, en otras partes.

Pero el sentimiento trágico de la existencia acaba fabricando sus propias máscaras, y esa fue la causa de que con el tiempo aquella armonía se terminara diluyendo. El hastío acabó modelándome una careta con tintes melodramáticos que se endurecía en la rigidez de mis músculos faciales. Clara seguía igual de expresiva, pero la tristeza había surcado su rostro y  terminó desarrollando más de la cuenta el músculo superciliar de tanto fruncir el ceño con desconfianza. Entonces decidí desenmascararme de una vez y hablarle con franqueza:

—Tengo que confesártelo, Clara: hay otros orbiculares, otros buccinadores, otros superciliares… es importante seguir ejercitando los músculos del rostro. Necesitamos movimiento.

Fue en ese instante cuando Clara abrió el ala de su fosa nasal izquierda dando a entender que no comprendía nada o que no daba crédito.

Anuncios

Deja un comentario, qué te cuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s