Miradas penetrantes

La mirada nunca penetra del todo. Como mucho parece que se clava, o que se queda fija, aunque solo sea un segundo, cuando encuentra a otra mirada. Se diría que fuera algo mutuo. Es como si efectivamente se miraran.

Anuncios

29 pensamientos en “Miradas penetrantes

  1. Leo este post atraida por su título, sugerente.
    Puedo contar que hay miradas que penetran hasta las entrañas, con poder más allá de los sentidos, y esas, cuando son devueltas, hablan de lo más profundo de la vida.

    • Mr. ElevaLunas:
      ¿Me regala un escrito con el título “Juegos penetrantes de miradas inocentes”?
      Cuidado con confundir inocentes con indecentes…

      • Querida Luna. Estoy tratando de interpretar su comentario. ¿Es una petición? ¿Quiere que escriba algo con ese título? No sé si sería capaz, mi mirada nunca es inocente. Del todo.

    • Pues ándese con cuidado, señorita Luna. Sepa que por definición tengo capacidad de elevar a las lunas. (Por cierto, no entiendo cómo no hay más comentarios en este blog, con los muñequitos tan chulos que salen en los avatares. El suyo particularmente me fascina)

      • Querido Mr. ElevaLunas. Usted está acostumbrado a elevar ciertas lunas, pero yo no soy una luna cualquiera. Aunque mi avatar me muestre magenta, soy una Luna Azul de Verano. Es otra de mis cualidades. Parezco distinta según el ángulo desde el que me contemplen. Podríamos incluso cruzarnos y no me reconocería, no se crea.

  2. No me pasa inadvertido su uso de las mayúsculas al teclear mi nombre, señorita Luna, parece que habite en usted el deseo de ser elevada. Creo que me va a resultar bastante fácil reconocerla cuando nos crucemos. De todas formas, si se pone algo magenta me ayudaría.

    • Ya veo Mr. ElevaLunas, que no ha escapado a su perspicaz inteligencia ese detalle. Toda yo soy un cúmulo de deseos, pero no olvide que hay muchas formas de elevación.
      Acabo de comprobar que no hay nada de color magenta en mi ropero ni en mis cajones más escondidos.

      Tenemos dos asuntos pendientes que solucionar:
      Por su parte, concentrarse para regalarme el escrito. Y satisfacerme.
      Por la mía, conseguir una prenda de color magenta. Para que no se confunda.

      • Tiene Vd. toda la razón, señorita Luna: hay muchas formas de elevación. Y elevar el deseo a la realidad es una de las más sublimes.
        En cuanto a los dos asuntos pendientes, yo he leído tres.

  3. Totalmente de acuerdo con usted Mr. ElevaLunas.
    Respecto a los asuntos pendientes: ¿Se está quejando por el exceso de trabajo o quiere que le confirme?

  4. No me quejo en absoluto, señorita Luna. Puede ir dando por hecho que responderé a todos sus requerimientos, aunque no sé si lograré estar a la altura de sus expectativas.

  5. ¿Seguro que a todos Mr. ElevaLunas? Tenga en cuenta que apenas he comenzado a escribir mis peticiones. Fíjese por ejemplo, que a estas horas después de comer lo que más me apetece siempre es hacer el amor.

    • A veces utiliza usted un lenguaje extraño, amiga Luna, no sé si acierto a interpretar correctamente sus palabras. ¿No habrá querido decir que después de comer lo que más le apetece es elevarse?
      Aprovecho para decirle que yo aún no he almorzado, ayer me acosté tarde. Estuve toda la noche persiguiendo infructuosamente al color magenta.
      (Vaya, qué casualidad, otro volcán islandés acaba de entrar en erupción)

      • Qué coincidencia, yo pasé la noche intentando desviar miradas indecentemente penetrantes de algunos lobos.
        Ha interpretado mal, querido Mr. ElevaLunas. Lo que más me apetece después de comer es hacer el amor, y a la hora del té ser elevada.

  6. Estupendo, hace días que espero ansiosa su primera entrega Mr. ElevaLunas.
    Por cierto, a qué horas se refiere… ¿Después de comer? ¿Hora del té?

  7. Me refiero a ambas, no lo dude, amiga Luna. Sospecho que son horas complementarias. Ahora tengo que marcharme a pensar, he de seguir puliendo esos últimos detalles (en general doy tanta importancia a las últimos detalles como a los preliminares).
    A todo esto, viendo las horas a las que ha enviado sus últimos comentarios y conociendo sus aficiones, no sé de dónde saca tiempo.

  8. Es usted todo un caballero Mr. ElevaLunas, no crea que es fácil encontrar por ahí elevadores de lunas que concedan importancia a los preliminares. Esa es la explicación por la que hoy ando bastante desocupada y dispongo de tiempo libre.

    • Disculpe Mr. ElevaLunas. Ya aparecen publicados todos. Por algún motivo antes no se mostraba el comentario de los enlaces, y ha sido muy arriesgado para mí subirlo dentro de mi jornada laboral.

      • Ah, claro, ya lo entiendo. El comentario me apareció pendiente de aprobación (imagino que sería por la cosa esa de incluir enlaces). Por supuesto no dudé en aprobarlo, viniendo de usted. Tenga cuidado durante su jornada laboral, no me gustaría que tuviera problemas en su puesto de trabajo por mi culpa. A propósito, ¿a qué se dedica, señorita Luna? ¿Es una profesión de riesgo? ¿Trabajos verticales, quizá?
        (No es necesario que se apresure en responder, me consta que a esta hora suele estar usted bastante ocupada)

  9. Son trajes de ejecutiva, no uniforme, por tanto tengo varios, al igual que camisas. Casi todas son de color claro, excepto algunas de seda negra. Ya sabe, imagen corporativa. La secretaria es la tarjeta de visita de la empresa. Respecto a cómo me sientan, eso no me corresponde a mí decirlo querido Mr. Elevalunas.

Deja un comentario, qué te cuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s